Dormir bien, la clave para bajar de peso

Dormir bien y tener el sueño reparador no suele estar en la lista de hábitos necesarios para tener un peso saludable. Aquí te explicamos por qué deberías considerarlo. 

La dieta saludable y el ejercicio son los hábitos más comunes que uno adquiere cuando intentamos bajar de peso. Pero hay otro que solemos olvidar y que es igual de importante: dormir bien. 

La duración recomendada del sueño para los adultos es de siete a nueve horas por noche, pero muchas personas suelen dormir menos que esto. Las investigaciones han demostrado que dormir menos de la cantidad recomendada está relacionado con el hecho de tener más grasa corporal, un mayor riesgo de obesidad y también puede influir en la facilidad con que se pierde peso con una dieta de calorías controladas.

Por lo general, el objetivo de la pérdida de peso es reducir la grasa corporal y al mismo tiempo retener la mayor cantidad posible de masa muscular. El hecho de no obtener la cantidad correcta de sueño puede determinar cuánta grasa se pierde así como cuánta masa muscular se retiene mientras se sigue una dieta de calorías restringidas.

Un estudio encontró que dormir 5.5 horas cada noche durante un período de dos semanas con una dieta restringida en calorías resultó en una menor pérdida de grasa en comparación con dormir 8.5 horas cada noche. Pero también resultó en una mayor pérdida de masa libre de grasa (incluyendo músculo).

Si buscas un estilo de vida saludable, no olvides que la fórmula ideal no son solo los alimentos nutritivos

El metabolismo, el apetito y el sueño (dormir bien)

Hay varias razones por las que al dormir un sueño más corto puede estar asociado con un mayor peso corporal y afectar a la pérdida de peso. Entre ellas se incluyen los cambios en el metabolismo, el apetito y la selección de alimentos.

Al dormir, el sueño influye en dos importantes hormonas del apetito en nuestro cuerpo: la leptina y la grelina. La leptina es una hormona que disminuye el apetito, por lo que cuando los niveles de leptina son altos, normalmente nos sentimos más llenos. Por otro lado, la grelina es una hormona que puede estimular el apetito, y a menudo se la conoce como la “hormona del hambre” porque se cree que es la responsable de la sensación de hambre.

dormir bien ayuda a mantener un peso saludable

Un estudio encontró que la restricción del sueño aumenta los niveles de grelina y disminuye la leptina. Otro estudio, que incluyó una muestra de 1.024 adultos, también encontró que el sueño corto estaba asociado con niveles más altos de grelina y niveles más bajos de leptina. Esta combinación podría aumentar el apetito de una persona, haciendo que la restricción calórica sea más difícil de cumplir, y puede hacer que una persona sea más propensa a comer en exceso.

En consecuencia, el aumento de la ingesta de alimentos debido a los cambios en las hormonas del apetito puede dar lugar a un aumento de peso. Esto significa que, a largo plazo, la privación del sueño puede dar lugar a un aumento de peso debido a estos cambios en el apetito. Por lo tanto, se debe dar prioridad a la obtención de una buena noche de sueño.

Además las personas con falta de sueño comen más a menudo y tienden a elegir alimentos ricos en carbohidratos y tentempiés de sabor dulce, en comparación con los que duermen lo suficiente.

La duración del sueño también influye en el metabolismo, en particular en el de la glucosa (azúcar). Cuando se come comida, nuestro cuerpo libera insulina, una hormona que ayuda a procesar la glucosa en la sangre. Sin embargo, la pérdida de sueño puede perjudicar la respuesta de nuestro cuerpo a la insulina, reduciendo su capacidad de captar la glucosa. Es posible que podamos recuperarnos de la pérdida de sueño ocasional de una noche, pero a largo plazo esto podría provocar problemas de salud como la obesidad y la diabetes de tipo 2.

Si buscas un estilo de vida saludable, no olvides que la fórmula ideal no son solo los alimentos nutritivos y una buena sesión de ejercicio. Sino también dormir bien.